• La invasión de los terrícolas
  • La Exposición ha suscitado gran interés en aquellas ciudades donde ha permanecido, al tratarse de una original y espectacular invasión de figuras de poliéster de tamaño natural con diferentes vestidos, y perfectamente caracterizados que, con un aspecto sorprendentemente real y situados convenientemente, provocan sorpresa, curiosidad, ironía e incluso complicidad.
  • Algunos ríen y otros se asustan. Hay quien piensa que son personas de verdad disfrazadas y otros que son extraterrestres. Lo que es claro es que a todos gusta, desde los abuelos hasta los nietos.
  • Turista, cirujano, astronauta, niños jugando, guarda jurado, anciano, payasitos, colegiala, jugador de baloncesto, vagabundo,... son algunas de las figuras que aparecen en esta Exposición. Es un desfile de figuras con diferentes disfraces y perfectamente caracterizados, hasta el punto de hacernos recordar a vecinos, amigos, familiares,...
  • Las figuras representan y simbolizan la vida de la calle. Son por excelencia los protagonistas principales de la vida popular y cotidiana, personajes de la calle, en posturas habituales, con ropa y útiles usados y con un realismo tan exuberante que más que una Exposición son una ambientación porque podrían pasar perfectamente desapercibidos.
  • La mayoría de los «terrícolas» son individuos anónimos. La idea es hacer una especie de monumento a la gente que nunca va a tener un monumento. No son nadie en particular, sino que muchas veces sirve de modelo una foto de un periódico o de una revista, o sencillamente de alguien visto por la calle.
  • Cualquier prenda de vestir u objeto personal puede ser el detonante para pensar en la percha. La ropa usada da muchas pistas de qué personaje se puede hacer. Todo lo empleado es material ya utilizado, incluso muchos de los objetos como gafas, bolsos, calzado,...
  • Esta Exposición ambientó más de 100 eventos en sus 8 años de recorrido por Europa. Actualmente «viven» observando al público en la discoteca más grande de Europa.